Reproduzco un artículo de opinión del amigo Urdaci (sí, ese de las gafillas que salía en el telediario de la uno cuando los de (extrema) derecha gobernaban y que a estas alturas aún no ha superado que su amada Letizia se fuera con el heredero de la corona). ¿Qué sabrá este señor de nada? ¿y sobre todo, como es tan imbécil de escribir y divulgar su ignorancia? Lástima que no te hayas extinguido tú, so memo.
ALFREDO URDACI .PR-Noticias
EXCREMENTOS
30/03/2006 09:26:33
Me pide el cuerpo insistir, porque no dejo de darle vueltas. La
teoría excremental de Narbona aconseja parar inmediatamente una de
esas obras que alivia la infernal procesión matinal de miles de
madrileños. El lince ha cagado, y para nuestra ministra, esa pequeña
boñiga a la que los ecólogos han aplicado pruebas de ADN justifica
que el mundo y las obras públicas se detengan ante el milagro.
La pedorruta del lince, de ser cierta y no un transporte ilegal,
demuestra dos cosas. La primera que el ecosistema del bicho arriba
hasta las fronteras urbanas del gran Madrid y trasciende los límites
de la indolente comunidad gobernada por Chaves. Allí el animal habita
protegido por la modorra de la administración que prefiere gastar
miles de millones en publicidad antes que hacer carreteras, no vaya a
ser que aparezca el gatito. La inmediata derivada de esta verdad
precipitada nos lleva a preguntarnos por qué han decidido emprender
este viaje lejos de la tierra del subsidio.
La segunda conclusión es que el felino no está en peligro de
extinción. Más bien se puede concluir que hemos sido víctimas de un
espejismo. Si se hubieran contado todas las defecaciones halladas en
nuestros montes, y se les hubieran practicado pruebas genéticas quizá
ahora estaríamos celebrando la procreación indecente de una especie
que se perpetúa en secreto, escondiendo las boñigas en sus
madrigueras, para que la ministra no las encuentre. Ella piensa que
se están apagando en la triste historia de la evolución. Cada noche
reza a los dioses laicos de la ecología para les proteja. El día que
sepa que son tantos, es posible que les abandone en beneficio de la
codorniz japonesa.
Le propongo, ministra, elaborar un censo. No hay nada como tener
datos fiables. Siembre usted los montes y las dehesas con laxante,
pídale a Simancas que se quede en casa unos días, y luego recoja el
producto y en dos tardes tenemos la verdad. A ver si va a ser que el
lince ha aprendido la técnica de la víctima, tan utilizada por
vascos, catalanes, y otras especies con boina. Esto consiste en decir
que estás a punto de la extinción, tu lengua casi desaparecida, tus
genes deteriorados por la mezcla, y tu mesa invadida por el
extranjero. En dos legislaturas te conviertes en especie dominante.
No me gustaría ver a ese Pepiño, que mira como un conejo enfermo de
mixomatosis, cepillando el lomo atigrado del lince de Chapinería.
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