
Está un poquito oscura pero es un recuerdo de nuestras peripecias por los pueblos de dios. En este caso es Molina de Aragón (allí en ca dios, casi llegamos a Zaragoza si nos descuidamos) con unos simpáticos administradores de un bareto en el que tocamos. Les molaba el rollo musical, habían estado en todos los conciertos habidos y por haber. Creo q es el único concierto al q ha faltado el chikillo (tocó Tuti, como se puede apreciar en la fotografía, donde ya se adivina como ponía su mano para que le pagáramos o al menos le pasáramos el golondro)